En el arte cada material tiene un peso conceptual, y mi obra reciente se condiciona a la electricidad. La creación de esculturas inflables y luz neón me ligan a la tecnología eléctrica.
La expansión de la tecnología eléctrica hoy alcanza a nuestros cuerpos que parecieran extenderse también al estar interconectados a sofisticadas máquinas, a sensores, a computadoras y autos inteligentes, a espacios no visibles pero si navegables por redes multidireccionales, que se vierten a datos dentro de un fluir eléctrico. La interconexión es un estado continuo en mi generación, que siente atracción al brillo de las pantallas, las computadoras y la información cibernética. Una generación que siente apego y deseo de fusionarse con las máquinas sofisticadas.